MASCOTAS Y ESTÉRILES

La ley animalista que acaba de aprobar el Parlamento de La Rioja –con el voto contrario del Partido Popular y con la diputada de Ciudadanos Rebeca Grajea como impulsora, entusiasta y defensora a ultranza de la misma– desnaturaliza de tal forma a los animales a los que pretende defender que no hace otra cosa que degradarlos y convertirlos únicamente en mascotas esterilizadas que acabarán mirando con conmiseración y tristeza a las señorías que han perpetrado semejante articulado. Es tan absurdo el asunto que la policía gatuna y canina que a buen seguro tendrá que habilitar el Gobierno autonómico nos podrá multar hasta con 5.000 euros de vellón por la grave infracción que a partir de ahora constituye «el traslado de gatos domésticos y cualquier otro animal de compañía a parcelas, huertos o terrenos situados fuera del casco urbano donde se mantengan en estado de libertad o de forma incontrolada». (Punto 22, del artículo 54). En la exposición de motivos nos inundan con una perorata animalista absolutamente discutible en la que se une la bondad del hombre al trato con los animales y punto. En la Alemania nazi los animales tenían más ‘derechos’ que los judíos y tal y como escribió el filósofo Fernando Savater es pueril decir que los animales son inocentes puesto que no pueden ser culpables. Resulta asombroso que la palabra que más aparece en la ley es ‘esterilización’, unida a sanción y divulgación. Estoy convencido de que la mayoría de nuestros diputados no la han leído, aunque la han votado (eso sí). Y también cómo se han dejado colar un gol por la escuadra por las grandes multinacionales de las ‘mascotas’ traicionando a esa Rioja rural y campesina que dicen defender y a la que desconocen como parece que les sucede con su fauna. o Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

MORIRME

Sé que cada día estoy más cerca de morirme y me atormenta la certidumbre que me acompaña de saber a ciencia cierta que he vivido ya más –b...