LEONARDO Y LA ESTELADA

Que Leonardo da Vinci pudo ser un hijo perdido de la casa real catalana estoy seguro de que ni usted ni yo lo podíamos ni imaginar. Es más, ni por lo más remoto podía llegar a sospechar a estas alturas de mi vida que Cataluña hubiera tenido otra casa real que la de la Corona de Aragón. Sin embargo, últimamente se ha puesto de moda el revisionismo histórico y todo vale para crear desde el puro mito inventado a golpe de subvención (qué no falte la pólvora del Rey, ¡pardiez!) una historia de nueva planta a la que fijar la cubanoide estelada. Veamos, un tal Jordi Bilbeny, creador de la pomposamente bautizada Fundación de Estudios Históricos de Cataluña, y amasador de teorías tan delirantes como que Cervantes escribió en catalán El Quijote (traducido después al castellano por obligación del Rey y por la pluma de un censor), o que Santa Teresa no era de Ávila, más bien de Pedralbes, acaba de salir a la palestra reivindicando que el autor de la Gioconda estaba emparentado con tan singular dinastía y que «pintaba unos cuadros con unas montañas que se parecen mucho a las de Montserrat» (Ahora todo me cuadra). Es más, este individuo asegura que no podíamos saber toda esta información porque «diversos aspectos de su biografía son fruto de la tergiversación premeditada de los censores de Estado». No es broma, el señor Bilbeny también afirma que Cristóbal Colón nació en Cataluña y partió de Pals (Gerona) con la Pinta, la Niña y la Santa María. La pregunta es si el tal Bilbeny toma alucinógenos de forma compulsiva o le basta con ver TV3 o seguir en Twitter a Salvador Cardús, decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Barcelona, que dijo que «la corrupción en Cataluña es una consecuencia de su españolización en las últimas décadas». Y se quedó tan ancho, como Pujol en Andorra. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

LA NOVIA DE CHARLES MANSON

Yo pensaba que Charles Manson estaba muerto porque desde que tengo –aparente– uso de razón conocía vagamente sus andanzas asesinas y que permanecía preso a cal y canto en una de esas impresionantes cárceles americanas. Me lo imaginaba, con su cara de loco, con los grilletes en brazos y piernas, enterrado, y bien enterrado, en el fondo de aquella cultura popular norteamericana de los setenta repleta de LSD, de paseos por el lado oscuro y de propaganda. Para quien no lo sepa, Charles Manson, que era un sórdido compositor de medio pelo y que había llegado a coquetear con algún miembro de ‘The Beach Boys’, le dio una noche de 1969, en compañía de algunos seguidores fanatizados, por asesinar de dieciséis puñaladas y colgar después en el techo a la bellísima Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski, que además estaba embarazada de ocho meses. Una de las amigas de Manson, Susan Atkins, (apodada Sexy Sadie) empapó una toalla en la sangre de Sharon y escribió ‘Pig’ (cerdo) en la puerta de la casa. La leyenda de Manson de multiplicó cuando dijo que el crimen se lo había inspirado ‘Helter Skelter’, una canción de ‘The Beatles’. Pues bien, me acabo de enterar de que el asesino Manson sigue con la misma cara de loco, que acaba de cumplir 80 años, que continúa en la cárcel y que se ha echado novia. La señorita en cuestión se llama Afton Burton, tiene 54 años menos que el convicto, y le adora porque se identifica con la filosofía ambiental de Manson, que se basa en el aire, los árboles, el agua y los animales: «La tierra es una roca y todo lo que hay es eso», asegura una muchacha que dice haber nacido para «estar a su lado». Cuando me digo a mí mismo que estoy loco, cosa que hago constantemente, en realidad no puedo imaginar hasta qué punto puedo comprender que en este mundo tiene que haber gente para todo, hasta para enrollarse con Charles Manson. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

JOSÉ RAMO ME ENSEÑÓ A LEER

Hace apenas unos meses me encontré a José Ramo paseando por el casco viejo de nuestra ciudad. Siempre que lo veía quería acercarme a él y mostrarle mi infinita gratitud por aquella forma que tuvo en el instituto de enseñarme a amar la literatura. Es más, recuerdo como si fuera ahora mismo sus increíbles clases sobre Cervantes y tengo la sensación de que con José y no con otra persona fue con la que en realidad aprendí a leer. Cuando lo veía en la feria del libro o simplemente paseando por la calle jamás me atreví a mostrarle mi gratitud. Sin embargo, aquella última vez que me lo encontré me despojé de cualquier miedo insensato y le di las gracias por aquellas inolvidables clases de literatura. Se emocionó, me estrechó la mano con ese sentido etimológico de la cordialidad y me contó que estaba muy enfermo y que sabía que le quedaba muy poco tiempo. Ciertamente, me estremecí. Si yo había sido capaz de desnudarme un poco y compartir con él todo lo que significó en mi vida, él, roto como estaba en sus adentros, me desveló que era más que consciente de que tenía las horas contadas. Nunca me he arrepentido menos de uno de mis actos. Recuerdo ahora con claridad cómo se le inundaron levemente los ojos cuando le conté el recuerdo de sus clases y que guardaba sus apuntes de San Juan de la Cruz o de Góngora como oro en paño, y que más importante que todo lo que me enseñó era el profundo amor con el que lo hizo. Charlamos unos diez minutos, me preguntó a qué me dedicaba y me dijo que la enseñanza y la escritura eran las vocaciones de su vida. Si tengo recordar un maestro en mi vida sin duda es José Ramo, sus clases austeras, su elegancia formal y esencial, su respeto, su categoría de profesor de Instituto y de amante infinito de las palabras. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

¿DE QUÉ HERENCIA HABLAS?

De qué herencia hablas, le ha dicho la hermana de Jordi Pujol a Jordi Pujol tras comunicar el molt honorable ex-president de la Generalitat de Cataluña que tiene una pasta gansa en Suiza desde hace no se sabe cuántas décadas y que no ha encontrado tiempo en treinta años para regularizar su situación fiscal. Ha caído Pujol en el peor de los abismos; él y buena parte de su familia, conocedora de las tramas de Jordi y como él, muñidores de una fortuna nacida de las comisiones, las estafas, los tratos de favor y la puesta en pie de los andamios para la construcción de un Estado en el que manejar a su antojo las finanzas, la prensa, la ley y las conciencias. Eso y no otra cosa es la República Catalana que llevan construyendo Pujol y el pujolismo desde hace muchos años con el silencio cómplice de los partidos nacionales que le han mendigado votos a cambio de toda suerte de favores proactivos con el proyecto nacional catalán. España ha desaparecido de Cataluña, durante años se ha construido una gran entelequia para anestesiar a una sociedad con métodos totalitarios en los que la más mínima disidencia era considerada como alta traición y traía aparejada la muerte civil. Pujol, y no otro, es el alma del independentismo catalán: la educación, las embajaditas, la utilización del idioma y sus medios de comunicación (los públicos y los mecidos con todas las cataratas de subvenciones) han girado en torno a un proyecto que en estos momentos sujeta Mas (su caricaturesco delfín) y del que espera recoger las migajas Oriol Junqueras y una ERC multiplicada ante el hundimiento de CIU. La noticia de la muerte civil y pública de Jordi Pujol, de su familia y la despedida de Duran i Lleida están íntimamente ligadas. Creo que se abre un nuevo tiempo que comenzará el Once de Septiembre. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

MORIRME

Sé que cada día estoy más cerca de morirme y me atormenta la certidumbre que me acompaña de saber a ciencia cierta que he vivido ya más –b...