YO YA NO

Saben una cosa. Yo fui de izquierdas, tenía para mí en aquellos tiempos (lejanos, sin duda) que la indignación ante la pobreza y el deseo de igualdad era patrimonio exclusivo del autocalificado pensamiento progresista. Con el tiempo me fui dando cuenta de que la realidad era bien distinta y que la respuesta efectiva ante la desigualdad tendría que partir de la igualdad de oportunidades. Es decir, no quiero un Estado que me diga siempre lo que tengo que hacer, sino un Estado que me deje hacer; una fiscalidad que corrija el caos de la realidad humana pero que no se esconda en su moral para diseñar políticas sociales y educativas. Es decir, la libertad ha de ser la base de unas relaciones sociales dignificadas siempre por la solidaridad, no por las creencias ni los mitos, tal y como sucede en la actualidad con estos mundos de Yuppie de Podemos, IU y muchos socialistas transidos, sin duda, por el pensamiento utópico de los Falansterios donde no existía la propiedad y en los que cada individuo trabajaba según sus pasiones. Sin embargo, Manuel Valls, primer ministro socialista de la República francesa, lo tiene claro: «La izquierda puede morir si no se reinventa, si renuncia a gobernar, a participar en la construcción europea, si renuncia al progreso. A un progreso económico, social, educativo y energético». He alucinado en colores porque desde que ZP llegó al poder no he escuchado a ningún líder de izquierdas español hablar en estos términos. Casi todo es demagogia, cortoplacismo, y toda suerte de irrealidades revolucionarias incapaces de responder en la más mínima medida a lo que sucede cada día en la calle. Valls habla claro: «No hemos tenido un presupuesto equilibrado en 30 años». Se imaginan a un dirigente español de izquierdas hablando así. Yo ya no. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja.

MARIANO Y EL FUTURO DEL PSOE

Con Don Juan Carlos convertido en emérita majestad y Rubalcaba totalmente facturado tras conseguir ser el líder con los números más ruinosos de la historia electoral del PSOE, sólo queda de la vieja armada Mariano Rajoy al frente de este paquebote llamado España. El capitán Mariano acaba de declarar en FAES que «ama profundamente la estabilidad» ante la mirada gélida de Aznar, almirante único del PP cuando impuso con su dedazo a Rajoy para sucederle. Pero le salió rana la maniobra y Mariano al que sucedió de verdad y con todas las consecuencias fue a Zapatero, del que se ha convertido en inesperado alumno de ventaja. Y como «ama profundamente la estabilidad», Mariano ha decidido quedarse quieto pensando –no se sabe muy bien de qué manera– cómo va a ser capaz de sobrevivir a lo que se le viene encima. En noviembre Cataluña; después las autonómicas y a continuación las generales. En las encuestas hay tal cataclismo del Partido Popular que ahora parece un triunfo que conserve un tercio del poder actual. ¿Es malo esto? No. Lo terrible es en manos de quién puede caer el resto de la tarta. El domingo sabremos el nombre del triunfador de las primarias del PSOE, aunque personalmente y a pesar de que lo he intentado, no he sido capaz de conocer la más mínima propuesta de cada uno de los candidatos (nada nuevo, por cierto). Del PSOE que nace sólo espero una cosa, que no sucumba a los cantos de sirena de Podemos ni a la revolución comunista que propugna Alberto Garzón en la IU de Cayo Lara, que ve cómo le crece el enemigo en su propia casa. También espero que el nuevo líder aprenda la lección de Cataluña: de ser partido de Gobierno en la Generalidad a convertirse en la nada tras el tripartito y su indefinición en la defensa de la Constitución. # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

¿LLEVA COLETA MARIANO?

Hace unos años cada vez que ponía la tele salía Mourinho; todo el día con el entrenador y sus incontables follones. Sesudos contertulios analizaban sus palabras, sus gestos, sus ditirambos con Guardiola o con Casillas, y así día y noche como un mantra eternamente inacabable. Muerto (televisivamente) el entrenador, las cadenas amigas han vuelto a crear un nuevo engendro: un político con coleta, supuestamente de izquierdas, supuestamente revolucionario y claramente demagógico que, pongas a la hora que sea la televisión, aparece con su discurso de la casta, de lo malos que son los banqueros, los empresarios tróspidos, los curas y las superestructuras que oprimen constantemente a esta sociedad martirizada por el consumo. Todo el día así, en las teles de Berlusconi o en las de Lara, dos señores tan revolucionarios y marxistas que al parecer están deseando que caiga la economía de mercado para que el tal Iglesias disponga, por fin, un modelo de sociedad en el que todo sea gratis y el que menos cobre vea como su sueldo se multiplica –merced a su coleta– al menos por tres veces el salario mínimo interprofesional. Pablo Iglesias ha provocado un terremoto de magnitud diez en la izquierda española. De pronto, IU se ha visto superada por su flanco chavista a pesar del alcalde de Marinaleda y sus paseos por los Mercadonas andaluces. A la gente de IU se la ve en ‘twitter’ aterida, buscando explicaciones a su catástrofe electoral a pesar de haber sacado más votos que en muchos años. Al PSOE, ni te cuento. Si en IU tienen frío en Ferraz andan congelados. Todos miran a ‘Pablemos’ y no se explican qué ha sucedido. Pero Mariano no, él parece feliz porque el miedo guarda la viña y cree que las chuflas de mi tocayo tendrán un efecto boomerang en las elecciones y le depositarán de nuevo cuatro años más en la Moncloa. ¿Será lo que busca? # Este artículo lo he publicado en Diario La Rioja

MORIRME

Sé que cada día estoy más cerca de morirme y me atormenta la certidumbre que me acompaña de saber a ciencia cierta que he vivido ya más –b...