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Entradas

NOVÍSIMA INQUISICIÓN

La Universidad de La Rioja decidió en 2016 fulminar el curso ‘Derecho, Toros y Sociedad’ tras diez años de andadura a pesar de ser, junto con el Aula Taurina de la Universidad San Pablo CEU, el evento taurino-cultural universitario más longevo de España. José Ignacio Ruiz de Palacios, profesor del Departamento de Derecho y director académico del curso desde su inauguración, no recibió más explicación oficial del rectorado que algo referido a la financiación del mismo. Dio igual que por el curso hayan pasado personalidades de la talla de Ramón Vila, Juanma Lamet, Miguel Ángel Montañés, Fernando González Viñas, Bernardo Sánchez, Carlos Abella, Pierre Subra de Bleusses, Gonzalo Santonja, François Zumbiehl o Enrique Stern, entre muchos otros. Da lo mismo. La UR ha tomado la arbitraria decisión de expulsar la tauromaquia de sus aulas y a su vez, acoger desde este año un curso titulado ‘Derecho Animal, Ética y Sociedad’, que tiene todo el derecho de ser celebrado, pero que más allá de copi…
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MIEDO AL ULISES

Tenía miedo a interpretar las palabras. Era un temor preventivo; no estaba seguro exactamente de lo que me ibas a decir pero prefería no escuchar lo que mis sueños atisbaban. Era un dolor incluso paranoico. No saber es como no amar; lo incomprensible destroza por dentro con una amalgama de torpezas que rebotan en el eco de lo insospechado. Por eso ya no salgo a la calle, para no confundir sus pisadas con las mías, para que no se rompa la materia que nos sustenta en la desdicha, la piedra filosofal de las controversias. No me puedo acercar para no tocarle y que se distraiga cuando murmulla frases del Ulises que nadie en su sano juicio es capaz de comprender. «Sus pies marcharon a un repentino ritmo orgulloso por los surcos de arena, a lo largo de los cantizales del muro sur». Y continúo sin salir a los parques para estar seguro de que la pleamar no me siga y cauterice mis heridas con sal de nácar en mi carne deshabitada. Ahora que ya se han ido las nubes y que sólo se cernirán en torm…

GANAMOS SEGURO

Cuando era chaval España jugó el mundial de Argentina. En mi clase cantábamos una letrilla que a veces me asalta las meninges cuando estoy aburrido: «¡Silencio en la sala que entra Kubala con una muchacha que tiene las tetas como una campana!». Pura incorrección política en estos tiempos de la posverdad pero un ripio fantástico para expresar la admiración que teníamos los niños por una selección que no ganaba un partido ni por casualidad pero que era mágica. Se comportaba como una metáfora continuada de la derrota: el gol que nunca fue de Cardeñosa, la medias de Arconada cuando se le coló el balón en el Parque de los Príncipes, el gol fantasma de Míchel, el ridículo del Mundial de España... Todo eran fracasos estrepitosos, exceptuando momentos surrealistas como la goleada a Malta o el día aquel de Butragueño en Querétaro. Pero era la selección española y daba igual perder en la primera fase o rozar el triunfo sin lograrlo como pasó en aquella Eurocopa de Francia contra las huestes de…

CÁLLESE SEÑOR AZNAR

Existen personajes en el mundo de la política que crecen con el tiempo. Creo que Mariano Rajoy será uno de ellos a pesar de lo inquietante de su salida del gobierno y su extraña coincidencia con Sánchez, Iglesias y Ortúzar en posponer lo máximo posible en el tiempo la celebración de unas elecciones generales; por cierto, este gobierno de Pedro Sánchez es consecuencia de la inacción de Mariano y su negativa a dimitir, cosa que ha hecho dos o tres días después de la derrota parlamentaria. Por el contrario, también hay figuras que tienden a concentrarse en sí mismas de tal manera que no hacen más que menguar y menguar en cada una de sus apariciones públicas. Figuras que se ciernen y que se nos aparecen desde el pasado con un aura fantasmal, tétrica, terrible. Y no estoy pensando en Zapatero y su impresentable comportamiento en Venezuela, me refiero a Aznar, cada vez más revenido y ajado por el círculo de amigos que tenía en su insondable cuaderno azul y por la montaña de corrupción que …

YA NO PIENSO

Les voy a hacer una confe­sión: ya no pienso. No se crean que no me cuesta un esfuerzo, que no me provoca dolores por la generosa amplitud de la cartografía de mi cabeza el titánico trabajo de ex­primir mis obturadas meninges para obtener una mínima gota de inteligencia en el mar infinito de sudores sin apenas fruto. Mi mente se ha convertido en una sustancia abrupta y reseca en la que se enroscan todas mis terquedades como un muro liso y sin un pliegue en el que introdu­cir las uñas para no deslizarme por los abismos donde apenas re­suena el eco de mi debilidad. Pensar me resulta a estas alturas un ejercicio tan duro y tan radi­cal que he llegado a la conclusión de que la naturaleza no me ha dotado para semejante atrevi­miento. Por eso me he rendido a la evidencia de la incapacidad que me adorna y prefiero aso­marme al espectáculo de ver al resto de mis privilegiados congé­neres exponiendo sus ideas en el duro invierno de la desolación y la crítica. Mejor no pensar; mejor dejarse ll…

EL PNV Y EL CHA-CHA-CHÁ

El PNV es grandioso. Capaz de situarse en el alambre, en el fiel exacto de la balanza y de todos los abismos intelectuales para sentarse el mismo día con el PP, cerrar los presupuestos generales del Estado, y a la vez (no al día siguiente, sino en el mismo instante) acordar con Bildu el estatus soberanista de la nueva nación vasca. Dicen Urkulllu y el resto de jelkides que el Pueblo Vasco es una nación «porque así lo reconoce e identifica una mayoría de su ciudadanía». Es decir, su mayoría, la mayoría de siempre y original que ha dado carta de naturaleza a un ente que denominan ‘Euskal Herria’ y que es un pueblo con «identidad propia en el conjunto de los pueblos de Europa». Mariano, mientras tanto, afloja la pasta. Obviamente, en el texto consensuado por el PNV y los herederos políticos de ETA no aparece ni una sola vez la palabra España, a la que subliminalmente se la cita como un tumor que separa a la precitada ‘Euskal Herria’ del resto de los pueblos soberanos del viejo continent…

MEJOR UN CASOPLÓN QUE LA MONCLOA

Estamos perdidos. La razón de la sinrazón se ha apoderado de todo. Ayer levanté mi cabeza y bajo el estruendo sobrevoló mi calva una flotilla de cazas y bombarderos (supongo) a través del cielo gris de esta díscola primavera riojana. Me había tomado un café leyendo el asunto de la casa de Galapagar de Irene y Pablo. ¡Les cabe en el jardín una plaza de tientas!, pensé. Nada baladí al saber que la pareja ha decido trasladar su morada al pueblo de osé Tomás y Victorino que aunque no lo habiten siguen y seguirán siendo los más memorables vecinos del bravío municipio madrileño. Sorbí el café y mascullé: ¡mejor que vivan en Galapagar que el la Moncloa! No José Tomás ni Victorino. No. Irene y Pablo, especialmente este último, que no esconde ni en la televisión su deseo de decorar el palacio presidencial con muebles de Ikea. A Pablo Iglesias se lo ha engullido ya el reverso de la fuerza y como sabe que lo tiene del color de las hormigas para llegar a pisar la alfombra monclovita, le sucede a…

LA GRAN MENTIRA

Ya no hay sitio. Podrán decir lo que quieran, escribir alambicados textos repletos de las peores de las putrefacciones, pero hace años que están acabados, reventados y disueltos. Han intentado blanquearlos desde posiciones absolutamente oscuras: buena parte de un clero vasco ensimismado y carlistón o una izquierda ultramontana que ha confundido la revolución con una suerte de etnicismo atroz entreverado de sangre, barricadas y odio. Han tenido cantantes a su lado, poetas del exterminio, políticos que han buscado una especie de lugar en el sol para medrar a costa de la sangre de miles de inocentes. Han doblegado el len-guaje hasta límites extremos para ocultar la evidencia a todas luces inexplicable de su ignominia. ETA ha sido una herramienta utilizada por casi todas fuerzas políticas; se ha especulado con ella, se ha negociado, han pactado hasta treguas parciales en una parte de España, ha habido en estos años negros tanta basura depositada en el lodo de infinidad de lugares público…

EL MONSTRUO DE TV3

El veronés Marco Lombroso teorizó sobre los orígenes de los actos criminales del ser humano y creyó hallarlos en ciertos rasgos fisionómicos como la forma del cráneo, la disposición de los ojos o la rotundidad de la mandíbula. Josean Fernández, el etarra entrevistado el fin de semana pasado en uno de los programas de máxima audiencia de TV3, responde exactamente a los planteamientos de Lombroso. Tiene una boca sin labios, ojos que carecen de mirada, cabello sin pelo, nariz drástica y sin lóbulo; a guisa de ridícula napia, apenas brota un chicotazo de carne flácida en mitad de un rostro que tampoco es cara y que nace de unas cejas ateridas como los monstruos que seguro se le aparecen cuando intenta dormir y no concilia el sueño aunque se quede dormido como una alimaña exhausta después de saciarse de carroña. Josean Fernández es un muerto que nació sin vida y sin rostro, un engendro genético, un asesino que mató al vinatero de Tudelilla Rafael Vega Gil en Santurce en 1982 de cuatro tir…

SÓLO SON ASESINOS

ETA fue derrotada por las Fuerzas de Seguridad del Estado y la sociedad española hace mucho tiempo. Las estructuras que dicen ahora disolverse en realidad no son nada más que uno de los muchos castillos en el aire que han dibujado con la asombrosa capacidad que mantienen –tanto ellos como sus voceros– para crear realidades paralelas y nefastas; es decir, denominar lucha armada al terrorismo e impuesto revolucionario a la extorsión y al comportamiento mafioso de sus cabecillas, sicarios y peones de base. ETA se atribuye una especie de legitimidad histórica para explicarse a sí misma y justificar la barbarie de su naturaleza criminal, de su instinto asesino. Se enreda en un apocalíptico mensaje de pueblos, armas entregadas y voluntades mayoritarias para esconder una vez más que sólo son criminales. Hablan de libertad con el cañón de sus pistolas en la nuca. Han matado por cientos, han llenado España de cadáveres y de odio, de dolor, de infinidad de familias destrozadas y han jugado un …

CROQUETTES

Una croqueta puede ser simple, sencilla, limpia, perfecta, luminosa, mágica, frágil, descarnada, esférica, poliédrica, sentenciosa, huérfana, afanada y afanosa, rubicunda y etérea. Una croqueta se envuelve en sí misma y puede traer la prosperidad, la ilusión que se desvanece cuando la comes y en un instante ya no la ves y entonces pertenece a los recuerdos, al ámbito de la memoria y la ensoñación, como un amor perdido y baldío, como un beso furtivo y efímero que se desvaneció en la trémula oscuridad de los olvidos. Hay croquetas, croquettes, krokettes e incluso crocchettas que se sueñan a sí mismas en el rebozo puro y llano del aceite que hierve, croquetas primorosas que se saben reinas, croquettes vedettes que venden exclusivas, croquetas señoronas y pérfidas e incluso croquetas simples que aparecen en las barras de los bares con una guarnición de empanadillas y patatas fritas con sal maldon. Todo el mundo puede hacerse un lío con su croqueta, existen croquetas para niños, para jubi…

ALSASUA Y EL ODIO A ESPAÑA

Alsasua se ha convertido en una especie de paradigma. El nacionalismo vasco, al que de forma absolutamente incomprensible se adhiere incondicionalmente la izquierda más allá del PSOE, ha emprendido una especie de cruzada (válgame la licencia) para tratar de convencer a los jueces y la ciudadanía de que la horda salvaje que la emprendió a hostias sin miramiento alguno con dos guardias civiles y sus novias en un bar de Alsasua lo hizo por una cuestión baladí y que nada tiene que ver con un acto terrorista. No lo sé, será el juez el que dictamine y califique el hecho, por mucho que Uxue Barkos, sus socios parlamentarios y Joseba Asirón, intenten tapar el sol con el dedo meñique. Alsasua, y yo he estado mil veces, es una ciudad tomada por el nacionalismo más radical y oficial; nadie se mueve en el pueblo sin que la ‘Stasi’ lo sepa y decida, y hasta la Policía Foral prefiere no adentrarse mucho en los territorios (bares y asociaciones) bildutarras. Alsasua es el miedo. Es el odio a España…